Las ventanas son un elemento importantísimo en todas las estancias de cualquier vivienda ya que permiten que entre luz natural a las diferentes habitaciones, facilitan la ventilación, aíslan del ruido, del frío y del calor, y además pueden convertirse en un interesante elemento decorativo que llene de vida la estancia. A la hora de instalar una ventana en nuestro hogar, debemos tener en cuenta diferentes factores como el material, el color, el acristalamiento y el tipo de abertura. De la selección y combinación que hagamos de estos factores dependerá la eficiencia de la ventana, ya que por ejemplo las fijas  de PVC ofrecen un mayor aislamiento -y consecuente ahorro energético- que otros modelos y materiales. Entonces… ¿Cuál elegir? En este artículo te explicamos las diferencias entre ventanas abatibles, correderas y plegables para que aciertes a la hora de adquirir la tuya.

¿Cuáles son las diferencias entre ventanas abatibles, correderas y plegables?

Dependiendo de la funcionalidad de la ventana y de la estancia en la que se encuentre, tenemos que valorar la apertura más práctica y cómoda para el día a día de la vida en nuestro hogar. Otro aspecto que hay que tener en cuenta para elegir qué tipo de ventana queremos poner es el diseño que tiene de cara a poder limpiarla. El Código Técnico de Edificación exige que las ventanas que se encuentren a 1’3 metros del suelo deben poder limpiarse fácilmente llegando a toda la superficie acristalada en un radio de 80 centímetros.

Pero, a la hora de seleccionar el tipo de abertura que queremos para nuestra ventana, el mayor condicionante sin duda es el espacio disponible con el que contamos. En función del tamaño del espacio de que dispongamos para realizar la abertura, será más conveniente instalar un tipo de sistema u otro; y, por ello, es de vital importancia conocer cuáles son las diferencias entre ventanas abatibles, correderas y plegables.

Ventanas abatibles

ventanas abatibles

Las ventanas con hojas abatibles son las más comunes en la mayoría de las casas. Cuentan con una o dos hojas que se abren totalmente hacia el interior de la habitación, por lo que solo sirven para habitaciones grandes en las que no choquen con muebles cercanos, ya que ocupan mucho espacio. Su principal ventaja, sin embargo, es que cuentan con un cierre hermético total que ofrece un perfecto aislamiento térmico y acústico.

Ventanas correderas

ventanas correderas

Las ventanas correderas son perfectas para habitaciones en las que el espacio es reducido y no puede permitirse la apertura abatible debido a la presencia cercana de muebles o esquinas. Son las ventanas que se abren desplazando la hoja lateralmente sobre un carril insertado en el marco. Como no ocupan espacio, suelen ser las que habitualmente se utilizan en cerramientos de terrazas y balcones y plantas bajas con salida al jardín. Una de las principales diferencias entre las ventanas abatibles, correderas y plegables es que las correderas funcionan peor térmica y acústicamente ya que carecen de cierre hermético y por los pequeños e inevitables resquicios pueden colarse el frío y el ruido.

Ventanas plegables

ventanas plegables

Cuando se cuenta con un hueco de gran anchura, la mejor opción son las ventanas plegables. Las diferencias entre las ventanas abatibles, correderas y plegables se ponen especialmente de manifiesto con este tipo de apertura: frente a la apertura total de las abatibles y el deslizamiento lateral de las correderas, las ventanas plegables de se abren también lateralmente pero lo hacen en forma de acordeón o fuelle gracias a un mecanismo de librillo con hojas móviles y se abren hacia el exterior girando sobre su eje vertical lateral.  Como ni los travesaños ni los vidrios inciden en la apertura ni ocupan espacio extra, son la solución perfecta para colocar en terrazas, balcones y patios y así poder comunicar las estancias interiores y exteriores, pero sin renunciar al aislamiento.

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